En algunas civilizaciones prehistóricas, la familia era la institución social más importante. La mayor parte de la actividad humana se centraba alrededor del grupo padre-hijo o de grupos parentales mayores.

La evolución económica de las sociedades, desde el período en que los gremios constituían la base de la economía feudal, hasta la creación de las grandes compañías financieras, pasando por los talleres artesanos y las fábricas de producción en cadena, ha llevado aparejada una considerable transformación de la estructura y función social de la familia.

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