Aunque cada niño tiene un ritmo de evolución diferente, en algún momento del segundo semestre tu bebé aprenderá a sentarse sin ayuda, reptará apoyándose en las manos, caderas y rodillas, gateará, se pondrá de pie y alrededor de su primer cumpleaños, o unos meses después, caminará apoyándose hasta que se atreva a andar solo.

Durante estos meses algunos padres ponéis a vuestro pequeño en el tacatá, pensando que este accesorio le facilitará la tarea de aprender a caminar solo. Y es un error. Seguramente piensas que está seguro, que no se va a caer, te deja moverte y hacer cosas en casa, no coge todo lo que ve… en fin, que es muy cómodo ¿verdad? El niño necesita que le comuniques con la voz y con tus actos los límites y peligros, lo que puede y no puede hacer.

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