Vivimos en un mundo en el que el sonido adquiere la condición de ser uno de sus principales protagonistas. Los sonidos nos envuelven, nos rodean, forman parte indispensable de nuestra realidad diaria. Pueden crear momentos de tensión o relajación, de alegría o de tristeza…
Cuando los sonidos los consideramos desagradables, hablamos de ruidos. Nuestra vida cotidiana está repleta de ellos y es importante defendernos de su negativa incidencia y contribuir a su eliminación.

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