El calor está llegando y lo que más apetece es darse un chapuzón en el agua. Ya tengas una piscina en casa, o suelas acudir a una pública, no tener cuidado con ciertos aspectos puede jugarnos una mala pasada, especialmente a los más pequeños de la casa ya que son más sensibles.

 

Lo primero en un día de piscina es PROTEGERNOS DEL SOL, incluso en los días nublados. Es imprescindible usar una crema solar en todo nuestro cuerpo, pero fundamentalmente en la cara, con el factor de protección lo más alto posible y que sea resistente al agua.

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