Es común en todas las edades elogiar a los niños. Cuando hacen algo bien, cuando recogen, cuando hacen pis en el orinal, cuando dan gracias, cuando ayudan, cuando suben muy alto… Pero hay que tener cuidado, los expertos ya ponen la voz de alerta ante tanto elogio, no es que debáis de dejar de dar respuestas positivas a vuestros hijos, el extremo opuesto podría ser igual de perjudicial.

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