Existe una estrecha relación entre actividad motriz y actividad psíquica.

Las actividades motoras  del recién nacido, son involuntarias, pero la maduración progresiva del cerebro permitirá que los movimientos se vayan haciendo intencionales y que la actividad generalizada deje paso a una identificación progresiva de las partes del cuerpo y de sus posibilidades. Sigue leyendo