Category: CÓMO EDUCAR


DÍA DEL LIBRO

FELIZ DÍA DEL LIBRO

NIÑOS SOBREPROTEGIDOS


EVITAR LA SOBREPROTECCIÓN DEL NIÑO

Desde el nacimiento, el niño se enfrenta con frustraciones y pequeñas derrotas. Para él, constituyen los primeros momentos difíciles de la vida. Ayúdale así.

La mamá y el papá tienen el deber de ayudar a su hijo a construir una imagen interior de sí mismo lo más positiva posible, en la que también se deberá apoyar cuando la realidad no le sea muy favorable. Para conseguirlo, es preciso medir la protección necesaria, así como los estímulos para conocer el mundo y para ser autónomo

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LIMITES A LOS NIÑOS

LA CONSTRUCCIÓN DE LOS LÍMITES

Dependemos de otro para sobrevivir por un tiempo más largo que el de cualquier otra especie. Aquí ya empezamos a construir límites con los hijos. Límites, envolturas corporales y emocionales que comienzan cuidando y atendiendo sus necesidades, sus dolores, sus temores, sus angustias, porque somos nosotros, los adultos, los que le damos sentido a eso que él/ella no puede darle y le atormenta. Buscamos en nuestros saberes, en la cultura, en nuestros vínculos de confianza, en el médico, en nuestra historia… en lo que aprendimos cuando nosotros mismos fuimos cuidados y atendidos; entonces lo arropamos, lo abrazamos, lo miramos, le hablamos, le ofrecemos el alimento, lo envolvemos con caricias, miradas, arrullos, calor, palabra… con PRESENCIA.

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¿Qué piensa un niño de dos años sentado en esa silla especialmente dispuesta para ello, o en ese rincón de tan sugerente nombre? Nada. Un niño de dos años no piensa nada, ni resuelve nada, aunque se trata de un método muy extendido y eficaz en niños más mayores. 

A menudo nos preguntamos porque un niño está triste, está inactivo, inapetente, o no tiene iniciativa. Todo esto está relacionado con su autoestima y la seguridad en uno mismo.
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El mejor regalo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Algunas razones por las que pasar tiempo con los hijos debe ser el mejor regalo

Los hijos cuando ven que sus padres sacan tiempo para compartir con ellos, a pesar de sus muchas ocupaciones, se dan cuenta de que los quieren y que son personas importantes, algo que en muchas ocasiones no se puede lograr ni con un regalo costoso.

Cuando se da esta convivencia se crean lazos de cariño y de confianza, esto es de gran importancia, porque cuando los niños tengan problemas  les van a poder preguntar sobre las dudas que tengan o contar sobre algún problema.

El apoyo es de vital importancia en las familias, el tiempo que se saca para compartir con los hijos no debe ser solo en fechas especiales, también se debe sacar tiempo para escuchar a los niños o ayudarlos en cualquier circunstancia.

Tener tiempo conjunto permite que los niños puedan aprender a realizar distintas actividades, como andar en bicicleta, aprender a  nadar, cocinar…

Para los niños sus padres son modelos, ellos quieren imitar a los mismos, para algún día llegar a ser como ellos.

Cuando los padres comparten con sus hijos estos pueden crecer emocionalmente, llegando a ser estables. La compañía, el apoyo, el amor, el respeto, la educación y cada una de las cosas que proporcionan los padres ayudan a que los niños se sientan importantes y sean emocionalmente estables.

El pasar tiempo con los hijos, ayuda a que los niños pueden valorar las cosas que no se obtienen por medio de dinero, como la compañía y el amor incondicional de los padres. Ya que si se llena el vacío de los padres con regalos, los pequeños solo van a querer recibir más objetos.

Francesco Tonuccci: “si los niños participan activamente en la gestión y en la toma de decisiones escolares, como la estipulación de las reglas que se aplicarán en los recreos, el niño no se sentirá esclavo, sino un ciudadano libre y soberano, uno de los objetivos que debe perseguir una escuela democrática”
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Los niños son seres emocionales, ya dentro del útero materno inician su vida emocional. Cuando nacen y a lo largo de toda su infancia, captan todo principalmente a través del canal de sus emociones.

Así, ante estímulos desagradables como el frío, el hambre, la soledad o un trato brusco sentirán miedo; ante una mirada agradable o un abrazo sentirán amor; ante la despedida del chupete sentirán tristeza; con un grito o castigo sentirán miedo, rabia o culpa; con la llegada de un hermanito sentirán celos, ante muchas normas y límites pueden sentir rabia o frustración, etc.

Todas estas son situaciones que los niños no saben procesar todavía con su mente ya que su razonamiento se está formando. Pero sí son capaces de procesar las emociones y no podemos frenarla o cambiarla por otra, simplemente podemos respetarla y aceptarla para que pueda crecer con la autoestima alta.

Limitar la conducta pero no la emoción

Cuando un niño muerde, pega o empuja a otro niño actuamos otros o  para él mismo. Es muy importante también que averigüemos qué emoción ha originado esa conducta y que lo hablemos con él. Puede ser que se haya asustado, que esté enfadado…

Si el niño es muy pequeño, conviene que escuchemos su respuesta a través de los gestos de su cara, de su gesto corporal. Si tiene más de 4 años puede que use el lenguaje para contestarnos. Pero lo más importante no es que nos conteste, sino que mamá o papá “pongamos” palabras a lo que ha sentido y le ha hecho actuar así.

Tras nuestra escucha – con el corazón y la observación -, es importante que le indiquemos de qué formas puede actuar la próxima vez que se sienta celoso, enfado, con vergüenza, etc; sin dañar a nada ni a nadie.

La escucha emocional

La escucha emocional nos ayuda a que el niño se sienta escuchado y comprendido, que conozca los sentimientos que le llevan a actuar de esa manera y sepa de qué forma puede expresar lo que siente.

Así pues no respondamos únicamente a su comportamiento, escuchemos y acojamos también la emoción que la sustenta:

  • Describe lo sucedido con “frases espejo”, (sin censurar, reñir, o castigar) ¡veo que le has hecho daño!
  • Pregúntale qué le ha pasado, qué ha sentido para actuar así. Ayúdale dándole pistas pues tú conoces más vocabulario y dominas mejor el lenguaje emocional.
  • Escucha mirándole a los ojos y reconoce sus sentimientos de forma verbal y no verbal: puedes asentir con la cabeza o decir palabras cortas: vaya, ajá, ya veo, etc.
  • Se censura o limita la conducta, nunca las emociones: ya veo te has asustado pero no debes hacer daño a los demás…
  • Muéstrale cómo puede expresar sus emociones, sin dañar a nadie, ni a él mismo, ni a nada. Si te sientes asustado lo puedes expresar con palabras, con un grito. Pero nunca mordiendo”.

Basado en: http://www.serpadres.es/3-6-anos/educacion-y-desarrollo/Educar-la-conducta-a-traves-de-la-escucha-emocional.html

NO QUIERE DORMIR

¿Tu hijo no quiere dormir? ¿Tienes problemas a la hora de acostarle? Seguramente te planteas algunas cuestiones todos los días y cómo puede mejorarlo. Unas buenas rutinas y una comunicación continua puede solucionar estos problemas. Sigue leyendo

La salud, no sólo como la ausencia de enfermedades o dolencias, sino
como un completo estado de bienestar físico, psíquico y social. Es un concepto, por tanto, positivo, ya que no sólo implica la ausencia de enfermedades, sino también el funcionamiento óptimo del organismo, que posibilite su máximo bienestar físico, psíquico y social, la autorrealización y la felicidad del hombre.

La adquisición de buenos hábitos de salud, higiene y nutrición, no sólo contribuyen al cuidado del propio cuerpo y de los espacios en los que vive, sino que también son fundamentales en el proceso de autonomía del niño/a.

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