Son muchas las veces que decimos: “¡qué carácter tiene este niño!” o “Tiene una personalidad muy fuerte”. Carácter, personalidad, temperamento… son palabras que debemos definir y ver de dónde provienen. En el desarrollo de la personalidad intervienen múltiples factores y todos son responsables.

El desarrollo es un proceso evolutivo que se extiende a lo largo de toda la vida y está formado por cambios en el comportamiento, mundo del pensamiento y  de los sentimientos; siguiendo un orden dependiendo del sujeto.

La personalidad es:

  • Considerada como efecto exterior que una persona causa en los demás, pero de organización interna
  • Cambiante
  • Su organización exige el funcionamiento de la mente y cuerpo como unidad
  • Los sistemas psicológicos son determinantes
  • La conducta y el pensamiento son característicos de cada individuo y en estos se refleja su adaptación al ambiente.

La herencia y el ambiente interviene en la formación de la personalidad. Como aspectos principales destacaremos: la maduración y la experiencia. Desde el momento que nacemos el sujeto posee una serie de características que poco a poco van a ir desarrollándose, estas características forman lo que llamamos el temperamento, que es la forma característica que tiene el sujeto para reaccionar en su ambiente y la regulación y modulación que el individuo efectúa sobre su propia actividad. Está determinado por la herencia, los factores prenatales y perinatales. Por todo esto, la personalidad del niño se irá configurando como resultado de la interacción y de su temperamento. Otro de los aspectos que tienen una gran relevancia para el desarrollo de la personalidad del niño, serán las experiencias vividas, éstas pueden ser de dos tipos: 

  • Experiencias únicas: son las particulares de cada individuo. 
  • Experiencias comunes: son las compartidas por la mayor parte de los individuos que pertenecen a una cultura.

La personalidad se llega a formar por la relación de lo que pienso (autoconcepto), lo que siento (autoestima) y lo que hago (habilidad social). Estos temas los trataremos en “Desarrollo afectivo”.

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez

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