El número de personas afectadas por dermatitis atópica se ha triplicado en los últimos 30 años. Se calcula que el 15% de la población española sufre este trastorno de la piel: más del 90% de los

casos son niños. Veamos cómo prevenir su aparición.

La dermatitis atópica, o eccema atópico, es una enfermedad de la piel que afecta, sobre todo, a los más pequeños. Se caracteriza porque la piel se presenta seca y con zonas enrojecidas. El niño sufre un picor muy molesto, que hace que se rasque, lo que provoca lesiones en la piel, que pueden infectarse. 

La dermatitis atópica suele manifestarse por primera vez hacia el tercer mes de vida, con frecuencia, en la cara. Otras localizaciones preferentes son las manos, sobre todo, el dorso, así como los dedos, los pliegues de detrás de las orejas, y los pliegues de los codos y las rodillas. 

Prevenir la aparición de la dermatitis atópica, o hacer más leves sus brotes, es posible. Te ofrecemos los consejos de nuestro pediatra

-Para la higiene diaria del niño, siempre es preferible una ducha rápida al baño. La temperatura del agua debe estar entre 32 y 36 ºC (templada, tirando más bien a fría).

-Aplica jabón únicamente en zonas concretas, en lugar de extenderlo por todo el cuerpo del pequeño. El jabón debe ser de calidad, y tener un pH neutro.

-Utiliza diariamente cremas o leches emolientes; debes aplicarlas sobre la piel mojada del niño, antes de salir de la ducha.

-Evita el polvo que se acumula en distintos objetos en la vivienda, como alfombras, moquetas, muñecos de peluche, cortinajes pesados, etc. Los niños que sufren dermatitis atópica tienen más posibilidades de desarrollar alergia a los ácaros.

-Ventila las estancias de la casa de forma habitual. 

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