A menudo nos preguntamos porque un niño está triste, está inactivo, inapetente, o no tiene iniciativa. Todo esto está relacionado con su autoestima y la seguridad en uno mismo.

Al igual que los adultos, la confianza en uno mismo es muy importante para su crecimiento. Para ello, debemos establecer un vínculo seguro con ellos para que se sienta querido y vaya formando su propia personalidad con confianza y libertad. Darles estrategias y herramientas para afrontar las dificultades que se le presenten.

Aquí os dejamos con algunos consejos sobre cómo alimentar la autoestima:

  1. ¡Cuidado con los elogios! Abusar de las palabras “muy bien” puede equivocar al niño a hacer siempre lo que se espera de él y no a que haga lo que cree que debe hacer.

  2. Fomentar su autonomía dejando que cada vez participen un poco más es su rutina diaria.

  3. Involucrarlos en decisiones que le va a afectar, como la ropa que se van a poner o al cumpleaños que va a asistir.

  4. Guiarles en la toma de sus decisiones mostrándoles las diversas consecuencias que pueden suceder.

  5. Practicar la iniciativa, el interés y el esfuerzo al realizar tareas sin importar equivocarse.

  6. Ayudarles a investigar y respetar sus propios intereses

  7. El lenguaje que usamos con ellos es decisivo a la hora de desarrollar vínculos afectivos con ellos.

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez

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