Todos conocemos la importancia de la interacción de los niños con los materiales escritos en el aprendizaje de la lectoescritura. Existen diferentes teorías y métodos de enseñanza, pero la verdad es que es un proceso de aprendizaje natural y que sigue una evolución propia sin necesidad de una enseñanza unidireccional, ésto así desde un enfoque constructivista de la lectoescritura.

En este proceso, el niño formula hipótesis, las pone a prueba y las acepta y rechaza según los resultados que va obteniendo. Pero, además, es preciso el acompañamiento y guía por parte del docente. Por ello, además de brindarles diversas actividades, es indispensable recordar bien los pasos que siguen en su evolución, para ayudarlos a avanzar, encontrando el momento y la manera adecuados para provocar “conflictos” de conocimiento que los lleven a buscar nuevas respuestas por sí mismos.

LAS FASES DE LA LECTOESCRITURA (Emilia Ferreiro)

1. PRESILÁBICA (indiferenciada-diferenciada):   no hay correspondencia grafema-fonema (letra-sonido).

Desordenado

Ordenado

HORMIGA. Correspondiente al tamaño

ELEFANTE. Correspondiente al tamaño


2. SILÁBICA: el niño puede detectar al menos un sonido de la sílaba, generalmente vocales o consonantes continuas. Ejemplo: AA (casa); PL (pelo)

  3. SILÁBICA-ALFABÉTICA: el niño empieza a detectar y representar algunas sílabas en forma completa. Ejemplo: ASA (casa); PLO (pelo)

4. ALFABÉTICA: el niño puede detectar todos los sonidos y representarlos adecuadamente con su letra. Ejemplo: CASA; PELO

5. ORTOGRÁFICA: el niño escribe respetando el código de escritura y sus excepciones.

Podéis hacer una prueba con un niño para ver en qué fase está, diciéndole que escriba la palabra “MARIPOSA” y según estas fases lo descubriréis.

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez

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