¿Tu hijo no quiere dormir? ¿Tienes problemas a la hora de acostarle? Seguramente te planteas algunas cuestiones todos los días y cómo puede mejorarlo. Unas buenas rutinas y una comunicación continua puede solucionar estos problemas.

El sueño sirve para reponer energías y afianzar y consolidar los aprendizajes. Supone para el niño un abandono, es por ello que debe tener un apego seguro con las personas que le rodean y el espacio.

RUTINAS PARA DORMIR

Las rutinas que pueden mejorar la conciliación del sueño y que siempre debemos tener en cuenta son:

  • El baño: Un baño antes de cenar relaja y prepara para el sueño

  • El cuento: Una vez ya en la cama o en la cuna podemos contar un cuento adaptado a su edad para afianzar el vínculo y dar seguridad antes de dormir.

  • La música: una adecuada a la hora de dormir o incluso antes, puede relajar la mente y el cuerpo. La música  tiene efectos sobre la persona increíbles.

  • Cena ligera: Hace que las digestiones sean más fáciles para el cuerpo y tenga que trabajar menos a la hora de dormir, relajando también el aparato digestivo.

  • Objeto de apego: Casi todos los niños tienen un objeto para dormir, ya sea el chupete, un muñeco o una tela. Ésto les da seguridad y concilian más fácilmente el sueño.

Si sigues estas pautas todos los días y de la misma manera resultará fácil que tu hijo concilie el sueño relajadamente y sin altercados.

CONFLICTO: NO QUIERE DORMIR

Los niños muestran su incomodidad o su deseo con el llanto si no saben hablar todavía. Además de que pueda ser por causas fisiológicas (sed, hambre, calor…) debemos investigar cuáles son las otras causas de que no quiera dormir, llore, se despierte a media noche…

  • No quiere quedarse solo: Debemos acompañarle durante un rato o hasta que el niño se encuentre más tranquilo y confiado. Siempre contando todo lo que estamos haciendo y lo que vamos a hacer para que pueda preverlo.

  • Se quiere salir de la cuna: Según la edad que tenga puede ser que le agobie los barrotes y que quiera libertad de movimiento. Es el momento de cambiarle a la cama.

  • Pide distintos elementos: puede ser agua, chupete, biberón… estos son síntomas claros de que quiere compañía, así que le explicaremos que si quiere compañía estaremos ahí todo lo que necesite, para utilice el lenguaje correctamente.

  • No tiene sueño: puede ocurrir si ha dormido mucho durante el día, por lo que es totalmente normal que no quiera y no debemos forzarle.

  • Nerviosismo: Esto es muy común si antes se han vivido situaciones emocionantes para él. Las rutinas anteriormente descritas pueden ayudar bastante.

Es muy importante mantener la serenidad y la comprensión con el niño, teniendo una actitud positiva partiendo de la participación del niño.

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez

Anuncios