El periodo de adaptación es el tiempo que transcurre desde que el niño y su familia  entra en la escuela hasta que el niño y la familia confían en la escuela.

El periodo de adaptación es el camino o proceso mediante el cual el niñ@ va elaborando desde el  punto de vista de los sentimientos, la pérdida y la ganancia que les supone la separación, hasta llegar voluntariamente a una aceptación interna de la misma.

En el periodo inicial se forjan los lazos de confianza y pertenencia que  permitirán crear el clima apropiado para los aprendizajes. Lo que el niñ@ hace durante este periodo es sobre la base del vinculo de apego con su familia (afectivo y emocional) construir un nuevo vinculo secundario (con un sitio y personas nuevas).

En este proceso la escuela va pasando de ser algo desconocido a un espacio conocido y tranquilizador.

¿Qué supone la adaptación para un niñ0/a?

-El niño/a nos expresa su malestar o inseguridad mediante el llanto y es normal que lo demuestre ante diferentes situaciones como:

Entrada y salida del aula o la escuela

Al cambiar de espacios ya que abandona los espacios que le proporcionan seguridad y se abre a otros nuevos que le generan desconfianza

Cuando aparecen adultos desconocidos en el aula o las educadoras se tienen que mover o cambiar de espacios

-También nos muestra su rechazo ante determinadas situaciones (cambio de pañal, en la comida, sueño…)o  ante determinadas personas e incluso a sus educadoras en un primer momento.

-Es normal que se produzcan retrocesos, algunos niños durante los primero días no tuvieron ninguna reacción negativa y a los pocos días empiezan a darse cuenta que la escuela ya no es una novedad sino un lugar de permanencia y manifiestan su descontento.

Cada niño/a, familia, educadora y grupo tendrá que pasar su propio periodo de adaptación y poco a poco se irán integrando , aceptando los tiempos particulares, internos y grupales, se irá consolidando la autonomía y afrontando las frustraciones, progresos….

ESTRATEGIAS PARA EL PERÍODO DE ADAPTACIÓN.

-CONSOLAR proporcionando juegos, intentando captar su atención para que pueda evadirse de su pena

-COMPAÑÍA, el educador debe propiciar un ambiente de cercanía, escucha y respeto hacia la familia y el niño para que se sientan acogidos

-ESPACIO, disponerlo  con materiales adecuados, debe estar ambientado de manera acogedora, cumplir con los “rincones” necesarios para las necesidades que surjan, espacio de descanso, tranquilo, materiales no estructurados…

-RUTINAS, marcar una secuencia fija de los momentos de vida cotidiana que les ayuden a poder anticipar lo que va a suceder  debido a la repetición y así crear un clima de seguridad ya que conocen lo que viene después, aunque con flexibilidad para respetar sus procesos individuales.

-NINGÚN CAMBIO, los adultos educadores que serán de referencia deben ser estables y un número reducido. Se deben evitar cambios en casa con la familia (no cambio de la cuna a la cama, o a otra habitación, quitar el pañal…)

-COMUNICACIÓN, tanto por parte de la familia como del centro debe ser fluida y sincera

La comunicación oral debe ser apoyada por las acciones, el lenguaje gestual y del cuerpo es percibido por los niños y se pueden encontrar contradicciones entre lo que se dice y lo que se hace. Se debe contar a los niños lo que va a pasar “nos vamos un ratito y después del jardín venimos…” Nunca desapareceréis sin despediros antes del niño  ya que necesita saber en que momento os vais. Y recordad no enviareis mensajes contradictorios, cuando os despidáis tendréis que salir, si no estáis preparados es preferible permanecer a su lado.

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez.

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