El término desarrollo psicomotor es el más utilizado para referirse a la progresiva adquisición de habilidades del niño, en las diferentes áreas del desarrollo, durante los primeros años de vida. Este desarrollo esta ligado a la madurez del sistema nervioso.

Hay distintos procesos dentro del desarrollo psicomotor, por ejemplo el secuencial es el que permite adquirir capacidades siguiendo un orden, la primera ayudará a lograr la siguiente. El progresivo describe las capacidades que van adquiriendo complejidad a medida que se van adquiriendo funciones y el coordinado es el proceso en el que interactúan distintas capacidades para llevar a cabo una determinada habilidad.

Leyes Fundamentales del Desarrollo Psicomotor

Ley de Maduración Céfalo-Caudal. Establece que el desarrollo debe proceder desde la parte superior del cuerpo a la inferior. Las partes que están más cerca de la cabeza se controlan antes que las que están más lejos. (Dominara antes los músculos del cuello que los del abdomen, y estos antes que los de las piernas)

Ley del Desarrollo Próximo Distal. El desarrollo va de la parte corporal central a las partes más lejanas. Se desarrollan más pronto los músculos más próximos al tronco.

Ley de Actividades en Masa a las Específicas. Tendencia a pasar de músculos grandes a los más pequeños. Los movimientos más descontrolados van dando paso a los movimientos más precisos.

Ley de Desarrollo de Flexores y Extensores. Poseen primacía los movimientos de los músculos flexores (permiten la flexión por ejemplo coger algo con la mano). La capacidad para coger objetos es anterior a la capacidad para soltarlos (donde intervienen los extensores)

El desarrollo psicomotor es también la evolución de los distintos aspectos del individuo que se engloban y actúan bajo el concepto de psicomotricidad.

Definición del concepto de Psicomotricidad

“La psicomotricidad es el mundo de las relaciones psiquismo movimiento y movimiento psiquismo” Palacios 1900.

Merece gran importancia BERNARD AUCOUTURIER creador de la práctica psicomotriz a partir de la observacion de los niños/as y posteriormente crea ASEFOP (Asociación Europea de Escuelas de Formación en Práctica Psicomotriz)

La psicomotricidad ayuda a comprender lo que un/a niño/a expresa de su
mundo interior, por la vía motriz, y también el sentido de su comportamiento.

Elementos básicos de la psicomotricidad, el esquema de Conmellas y Perpinyá presenta una visión global e integrada del desarrollo psicomotor, estructurando el ámbito psicomotriz en:

Psicomotricidad Gruesa, se refiere a todos los movimientos amplios y globales del cuerpo, incluye:

  • Dominio corporal dinámico, es la capacidad de dominar el cuerpo en movimiento

  • Dominio corporal estático, toma de conciencia del propio cuerpo, se refiere a todas aquellas actividades motrices que llevarán al niño/a  a interiorizar su esquema corporal.

Psicomotricidad Fina, comprende todos aquellos movimientos que precisan un elevado nivel de coordinación y precisión.

  • Coordinación Óculo-manual (dibujar, recortar, enhebrar…

  • Motricidad Fonética, coordinación de los movimientos precisos       para el habla.

  • Motricidad Facial

  • Motricidad manual (dar palmas..)

Esquema Corporal, la idea o representación que el niño tiene de su cuerpo, contribuye a la relación entre su propio yo y el mundo que le rodea. El esquema corporal es la organización de las sensaciones relativas al propio cuerpo en relación con el mundo exterior, implicará:

  • La percepción del propio cuerpo.

  • El equilibrio postural.

  • La independencia de los distintos segmentos con relación al tronco y entre ellos.

  • La capacidad de iniciar e inhibir movimientos de una forma voluntaria.

El esquema corporal se constituye en función de la maduración del sistema nervioso, del medio y de los otros, y de la representación que hace el niño de si mismo.

La Lateralidad, hace referencia al predominio o dominancia de un hemisferio cerebral sobre otro. No se manifiesta preferencias definitas hasta los 2 o 3 años. Existe una lateralidad motora (mano-pie) y una sensorial (ojo-oído) que puede no ser igual para todas las actividades.

El niño/a se orientará en el espacio en función de su dominancia lateral y establecerá nociones de izquierda-derecha tomando como referencia la parte dominante de su cuerpo.

Una buena lateralización es importamnte para el aprendizaje de la lectura y la escritura. Una lateralidad mal afirmada va asociada, a menudo, a trastornos motores.

Estructuración Espacio-Temporal, para una buena organización espacial es necesario una maduración del esquema corporal. Las nociones de arriba-abajo , delante-detrás se adquieren más fácilmente que las de derecha-izquierda.Las referentes al tiempo se van incorporando dandole forma material (hablamos de duración, velocidad…) ya que el tiempo en sí no es perceptible.

La adquisición estas categorías es importante para un buen aprendizaje de la lecto-escritura y del área numérica.

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez

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