En el progresivo desarrollo hacia la autonomía infantil cobra una especial relevancia las relaciones que pueden establecerse entre las experiencias previas y aquellas que se presentan como novedad, por cuanto que contribuyen de manera eficaz a la construcción de aprendizajes significativos por parte de los niños.

Siguiendo las aportaciones de González Lucini podemos describir el aprendizaje significativo como aquel en el que el alumno desde lo que sabe (ideas previas) y gracias a la manera como el maestro le presenta la nueva información (función mediadora), reorganiza (conflicto cognitivo) su conocimiento del mundo (esquemas cognitivos), encuentra nuevas dimensiones que le permiten transferir ese conocimiento a otras situaciones (funcionalidad cognitiva) y descubre los procesos que lo explican (significatividad lógica), lo que le proporciona una mejora en su capacidad de organización comprensiva (aprender a aprender) para otras experiencias, sucesos, ideas, valores y procesos de pensamiento que va a adquirir escolar o extraescolarmente (significatividad psicológica) .

El aprendizaje significativo parte de que el alumno ya sabe, de sus conocimientos previos, de las capacidades de razonamiento que caracterizan los estadios evolutivos del sujeto. Dicho aprendizaje supone una intensa actividad que exige un proceso de reflexión y no solo de mero activismo. Es un aprendizaje interpersonal y no individual, donde la acción del maestro es fundamental por cuanto debe proporcionar las ayudas pedagógicas necesarias en los momentos oportunos. Esto exige al profesorado un conocimiento real de las posibilidades, intereses y capacidades de cada unos de los alumnos para proporcionar las ayudas ajustadas a las necesidades. el fin no es otro que asegurar la construcción de aprendizajes en los alumnos por sí solos. Por lo que es muy importante que estén motivados en la búsqueda y construcción de nuevos significados.

Las peculiaridades psicoevolutivas de esta etapa hacen aconsejable que las actividades que se presenten a los niños impliquen no sólo actividad mental constructiva, sino también que predispongan a los pequeños a la acción, manipulación y exploración de su entorno natural.

 

CONDICIONES

a) El contenido ha de ser potencialmente significativo. Tanto desde el punto de vista de la estructura lógica del área como desde el punto de vista de la estructura psicológica del alumno.

b) El proceso de enseñanza-aprendizaje debe conectar con las necesidades, intereses, capacidades… y la vida cotidiana de los alumnos. En ese sentido, la información que recibe ha de ser lógica, comprensible y útil.

c) Deben potenciarse las relaciones entre los aprendizajes previos y los nuevos aprendizajes.

d) Los alumnos deben tener una actitud favorable para aprender significativamente; han de estar motivados para relacionar los contenidos nuevos con los ya adquiridos.

e) Las interacciones profesor-alumno y alumno-alumno facilitan la construcción de aprendizajes significativos, al mismo tiempo que favorecen los procesos de socialización.

f) Es importante que los contenidos se agrupen en torno a grupos de interés para el niño y que se aborden en contextos de colaboración y desde ópticas globalizadas.

El aprendizaje significativo es, sin duda, la principal idea de la teoría de Ausubel. Aprender significativamente supone tratar de relacionar los conceptos y las proposiciones relevantes ya conocida con los nuevos conocimientos propuestos. El aprendizaje significativo implica, en consecuencia, capacitar a los alumnos y alumnas para comprender e interpretar la realidad, percibirla, valorarla e intervenir sobre ella.

 

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez

Anuncios