Hoy en día los huertos vuelven a estar en auge. Los huertos urbanos hacen que cada persona tenga un rinconcito dentro de la ciudad donde poder cosechar. Pero… ¿y si lo hacemos dentro de casa?

Hacer un huerto en casa con niños puede ser de lo más fácil o de lo más complicado, según cómo nos organicemos y cómo lo queramos realizar. Será fácil y barato si sigues unos sencillos trucos.

  • Calendario: Buscad información sobre los meses de plantación y las semillas o plantas que corresponden a cada mes. Seleccionar qué vais a plantar según vuestros gustos o posibilidades.

  • Materiales: Podéis comprarlo o fabricarlo. Necesitaréis macetas, tierra y las plantas o semillas. Las macetas pueden ser latas grandes de conservas, botellas cortadas, macetas reutilizadas… y si va a ser en el suelo podéis cercarlo con una rueda de coche. La tierra la podéis comprar o pedirla a los jardineros.

  • Semillas o plantas: Si os decidís por semillas debéis ponerlas en un envase muy pequeño como un vaso de plástico pequeño o huevera entre la tierra. Tendréis que esperar como un mes hasta que salga el tallo, entonces habrá que ponerlo a la luz. Cuando haya varias plantas en cada agujero (una de cada semilla), debéis separarlas y trasplantarlas a las macetas o macetero grande para que nos e roben el alimento. Las semillas podéis comprarlas o sacarlas de los alimentos que os coméis secándolas primero, como calabacín, tomate… Si os decidís por las plántulas, las tendréis que comprar en un vivero en la temporada exacta y ponerlas en las macetas.

  • Riego: Podéis poner un riego automático o regarlas todos los días que es una actividad más satisfactoria y puedes prestar más atención a las plantas individualmente por si surgen complicaciones.

  • Abono: Las plantas van cogiendo los nutrientes de de la tierra y ésta se va quedando sin ellos. Una vez al mes debéis abonarlo. Existen diferentes maneras de hacerlo, puede ser un abono líquido comprado, unas bolitas de abono que también se compran, ir a una granja o dónde haya animales y recoger sus desperdicios para mezclarlo con la tierra de las plantas. Otra manera de obtener abono es hacer compost, recopilando todos los desperdicios vegetales de una casa (hojas de lechuga, cáscaras de huevo, de cebolla…) y metiéndolos en un contenedor donde pueda entrar el aire pero tenga humedad (caja de fruta, palés…), en un año tendréis vuestro propio abono.

  • Herramientas: En el mercado hay set de herramientas donde vienen una pala, un rastrillo pequeño, una regadera, tijeras de podar… muy económicos.

  • Plantación: Haced partícipe al niño en todo momento, en la lista de los materiales que se necesitan, en la recopilación de envases de casa, en la separación de los desechos de los desperdicios de la cocina… y también en la plantación. Déjale la pala, la tierra y las semillas y que vaya experimentando con las indicaciones que le demos. Al lado de él podremos hacer lo mismo que él para que nos imite y sea una actividad compartida y de agrado.

El huerto en casa es una actividad para toda la familia, podéis participar todos, grandes y pequeños, incluso se puede pedir asesoramiento a los abuelos. Verlo crecer día a día proporciona una gran satisfacción, descubrir que sale una flor y después un fruto es un gran aprendizaje natural para los niños, pero sobretodo, lo mejor de todo es cuando llega el momento de la recolección, donde podréis disfrutar de unos sabores deliciosos y naturales en vuestra mesa.

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez

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