Las expectativas familiares respecto a la Educación Infantil son variadas. En muchos casos, las expectativas de los padres no están tan claras y definidas como las que se refieren a otras etapas educativas de la escolaridad obligatoria. Esta falta de definición puede deberse a:

  • No se le da tanta importancia como a las otras etapas educativas.

 

  • Los padres no suelen dedicar tanto tiempo y esfuerzo como en las demás etapas educativas.

 

  • Existe una mayor disparidad de criterios que en otras etapas debido a la propia preparación educativa de los padres, su nivel socio-económico y cultural etc…

 

ESCOLARIZACIÓN DE LOS NIÑOS 0-6

Las expectativas familiares con respecto a esta etapa no son homogéneas. Los pequeños son escolarizados por distintas razones, por ejemplo:

  • La mujer trabajadora necesita un lugar donde dejar a su hijo para su cuidado y educación, ya que otros miembros familiares no pueden ocuparse de esa tarea.

 

  • Las viviendas de “bloques” de pisos, sin apenas relación con el vecindario hacen que las familias busquen un lugar donde el niño pueda encontrar un adecuado desarrollo.

 

  • La soledad e inexperiencia de los jóvenes padres los empuja a la búsqueda de la escuela donde su hijo esté bien atendido y donde puedan asesorarse sobre pautas de crianza y educación.

 

  • Padres que no tienen ninguna exigencia desde el punto de vista educativo y se fijan solo en el carácter asistencial (cuidado, control de esfínteres…) de la etapa.

 

  • Exigencias que priman tanto el carácter asistencial como el educativo, estas últimas supeditadas a todo tipo de razones que quitan protagonismo a la Educación Infantil (los padres se plantean argumentos como: “el niño está atendido y de paso juega con otros niños”)

 

  • Padres plenamente conscientes y exigentes de las posibilidades educativas que puede ofrecer la Escuela, cuyas expectativas coinciden con la finalidad de la etapa: potenciar el desarrollo físico, intelectual, afectivo, social y moral de los niños.

EXPECTATIVAS FAMILIARES

Según  se trate del ciclo 0-3 ó 3-6, las expectativas también son diferentes. Para el primer ciclo las expectativas estarán centradas en la atención y cuidado, control de esfínteres, la comida, el sueño, la alimentación, la adquisición de hábitos… Para el segundo ciclo las expectativas están más centradas en encontrar un marco de relación en el inicio de las tareas más instructivas, en la adquisición de bases y herramientas que permitan apropiarse de la cultura. Entre las expectativas más comunes están:

  • Que sus hijos sean atendidos en un clima de seguridad y confianza.

 

  • La posibilidad de participar en el proyecto educativo.

 

  • Apertura a la implicación familiar en la escuela que les permita: participación en las actividades escolares, participación en la gestión del centro…

 

  • Encontrar un alto grado de información respecto al proceso de desarrollo que siguen sus hijos.

 

  • Que la escuela sea una progresión de la familia y no signifique una gran ruptura.

 

  • Poder contar con actividades para la formación de padres y madres.

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez

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