Cada noche es recomendable contar un cuento a tu hijo para que concilie mejor el sueño. Pero depende de cómo cuentes el relato tendrá más interés o menos. Te contamos algunos trucos para que seas el mejor “contador de cuentos”.

El éxito del cuento depende de cómo lo cuentes, de si tienes apoyo visual, del tono, de los personajes… tienes que tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • EL TONO Y EL VOLUMEN: Se debe variar según los sucesos, si está pasando algo peligroso en la historia debemos poner voz temblorosa y baja, si es algo alegre alta y aguda.

  • LA VELOCIDAD: Va a depender de las acciones o tamaño de los personajes, por ejemplo, si es un gigante hablaremos despacio y si es un enano podemos hablar más rápido. Por su puesto, la velocidad da emoción al relato y llama la atención.

  • LA DISTANCIA: Debemos de ponernos cerca del niño, así notará nuestra presencia, nuestra voz, nuestro afecto y forrmaréis un único ente.

  • EL LIBRO: Debe estar adaptado a su edad y sus intereses. Hay que tener en cuenta los dibujos, el grosor, las tapas, el tamaño, los personajes, la historia… podéis encontrar más información en este otro artículo de Literatura Infantil.

  • LAS VOCES: Debemos poner diferentes voces a los personajes para darle más realismo y captar la atención d elos más pequeños.

  • LOS SILENCIOS: Cuando pasa algo importante en la historia, o algo sorprendente, o tal vez, el niño empieza a perder interés, un silencio a tiempo puede reavivar la llama de la expectación.

  • PREGUNTAS: Se puede preguntar al niño cosas sobre lo que va a suceder, si conoce lo que es una determinada cosa o sobre lo que ha pasado, y así comprobar que mantiene el interés y poder reincorporar sus respuestas a la historia otorgándola de más personalidad.

Lo más importante de todo es disfrutar junto con el niño del cuento, meterte en la historia y vivirla como él lo hace.

Por: Marta villegas y Beatriz Glez

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