En algunas civilizaciones prehistóricas, la familia era la institución social más importante. La mayor parte de la actividad humana se centraba alrededor del grupo padre-hijo o de grupos parentales mayores.

La evolución económica de las sociedades, desde el período en que los gremios constituían la base de la economía feudal, hasta la creación de las grandes compañías financieras, pasando por los talleres artesanos y las fábricas de producción en cadena, ha llevado aparejada una considerable transformación de la estructura y función social de la familia.

 

SOCIEDAD PREINDUSTRIAL

La familia en la sociedad preindustrial era la unidad económica, el agente socializador y la responsable de la educación de sus miembros. Existía una total identificación de valores y normas con los de la familia al no existir otros grupos de referencia con valores y normas comparativamente diferentes. Eran familias numerosas en las que convivían varias generaciones con una estricta jerarquía y en ellas la educación atendía a fines utilitarios de incorporación al trabajo.
La sociedad no se caracterizaba por la presencia de un adulto, responsable de la crianza y educación. Los niños pertenecían a un pequeño grupo humano compuesto por personas de distintas edades que constituían una sociedad reducida. Las mujeres de más experiencia, sobre todo las abuelas, participaban muy directamente en el proceso de educación y crianza. El pequeño grupo tenía una red de relaciones, costumbres, valores heredadas de las generaciones anteriores.

Se facilitaba la manipulación y uso de utensilios y herramientas por parte de los más niños, que acompañaban y ayudaban a los mayores en las tareas domésticas y laborales, introduciéndose así de forma progresiva en el mundo del adulto. Es así como los niños y niñas aprendían a vivir y convivir, construían su identidad personal y se identificaban con las tradiciones, costumbres, valores y normas de su propia cultura.

 

REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

Las transformaciones socioeconómicas y culturales que trajo aparejada la Revolución Industrial repercutieron notablemente en las condiciones de vida, relación y educación de los niños. Surgen nuevos grupos que van a compartir la tarea, antes prácticamente exclusiva de la familia, de socializar al individuo. Aparecen otros puntos de referencia como la escuela. Los cambios que se produjeron podemos resumirlos en:

– Privación del pequeño grupo al que pertenecían, con la consiguiente pérdida de riqueza social que aportaban estas pequeñas redes. – Menor accesibilidad a la vida cotidiana social y laboral, quedando relegadas sus vivencias a un entorno familiar muy reducido y alejado de lo laboral.

– Reducción de su marco de relaciones al quedar ceñido el espacio familiar a casas celda en muchas ocasiones. La comunidad amplia se hace extraña, las viviendas son de difícil acceso al vecindario.

– Las distancias entre los lugares donde están los servicios, diversiones, familias, etc., se incrementan, siendo necesaria la presencia de adultos y de vehículos para acceder a los distintos puntos donde se ubican.

– Las calles ya no son un lugar de convivencia, sino un lugar de tránsito.

– La naturaleza se ha alejado de la vida cotidiana.

– Las madres no están asesoradas por la experiencia de las mayores en las tareas de la crianza y educación y en muchos casos se han incorporado al mundo laboral.

Pero los avances socioculturales y científicos aportan grandes ventajas a la calidad de vida de la Infancia. La psicología y la pediatría han contribuido a numerosos cambios positivos en la educación, crianza y salud de los pequeños. Los avances tecnológicos les ponen en contacto con realidades lejanas (TV, internet, transportes, etc.), permitiéndoles adquirir habilidades y experiencias antes impensables.

La transformación de la sociedad ha hecho que actualmente las unidades familiares experimenten una gran variedad de formas.

 

TIPOS DE ESTRUCTURA FAMILIAR

  1. Familia nuclear: formada por dos adultos y los hijos de ambos.
  2. Familia monoparental con hijos biológicos o en adopción.
  3. Familias en cohabitación: pareja de dos adultos unidos en una relación estable y a veces niños de esa unión o de relaciones previas. El modelo de cohabitación incluye tanto a parejas heterosexuales como homosexuales.
  4. Familia intergeneracional: dos o más adultos de diferentes generaciones de la misma familia comparten el hogar y a veces conviven también niños de alguno de los miembros.
  5. Familias en las que uno de los progenitores (o los dos) es inmigrante, con el que convive alguno de los hijos, permaneciendo el resto de los hijos con el otro progenitor en su país de origen.
  6. Familias de acogida. (En ocasiones como paso previo a la adopción)

Por otra parte, el contexto familiar, invadido por los medios de comunicación, ejerce un poderoso influjo en el desarrollo de los conocimientos y habilidades, en la transmisión de información y en la generación de expectativas, actitudes y valores. Además, los niños están recibiendo en su vida previa y paralela a la escuela los poderosos influjos de la información electrónica que posibilitan la comunicación entre los individuos, grupos y culturas de la aldea global. Por tanto, la transmisión y el análisis crítico de la cultura local, aunque necesarios, son claramente insuficientes si lo que nos proponemos es provocar la reconstrucción de la cultura experiencial de los estudiantes.

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez

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