Enfermedades infantiles más frecuentes, sarampión, varicela, escarlatina, tosferina, faringitis, otitis, bronquitis, neumonía,gastroenteritis, alergias…

ENFERMEDADES INFECCIOSAS:

  • Sarampión. Producida por el virus sarampionoso. Se transmite a través de las gotitas espectoradas por vía nasal o bucal. El período de incubación es de 10 a 14 días, al que le sigue un período o fase catarral, con fiebre, en la que, a veces, aparecen unas manchas blanquecinas en la parte interna de las mejillas.La erupción o exantema consiste en puntos de color rosa oscuro que se une formando manchas. Una vezpasada la enfermedad, el niño queda totalmente inmunizado.

  • Parotiditis. Vulgarmente paperas, está producida por un virus. El contagio es directo, a través de las secreciones respiratorias, por vía intrafaríngea. Después del contagio hay un período de incubación de 10 a 20 días en el que no hay síntomas. A  este momento, aparece fiebre, dolor muscular, mal estado general, y, lo más característico, una hinchazón con dolor de la glándula parótida, productora de la saliva, ubicada bajo el oído. Su tumefacción empuja el oído hacia arriba y hacia afuera y la inflamación borra el ángulo de la mandíbula. Igualmente provoca dificultad para abrir la boca y masticar.

  • Rubeola. Enfermedad vírica con exantemas o erupciones, cuya importancia sanitaria fundamental  a la gravedad que para el feto puede provocar la enfermedad en la mujer embarazada,  una de las vías de transmisión es la placentaria (sordera, retraso mental, problemas cardíacos y defectos oculares). Su mayor grado de incidencia se registra entre los 5 y los 14 años, y la vía fundamental de transmisión es la respiratoria. Después del contagio hay un período de incubación de 16 días sin sintomatología, y comienza con fiebre, catarro y una inflamación de los ganglios linfáticos retroauriculares (detrás de las orejas) y cervical posterior. Una vez pasada, el individuo queda inmunizado.

  • Varicela. Enfermedad muy contagiosa, producida por un herpes virus y que suele aparecer entre los 2 y los 6 años de edad, siendo muy excepcional a partir de los 10 años. Se contagia de modo directo a través de las secreciones bucofaríngeas, desde 2 días antes de la aparición de la erupción hasta 6 o 7 días después. Puede contagiarse también por contacto con un adulto que tenga un herpes Zóster (labial). La inmunidad que produce la enfermedad es permanente, aunque el virus puede permanecer latente durante varios años.

  • Tosferina. Afecta, sobre todo, a niños de escasa edad. Causada por una bacteria (Bordetella Pertussis) y se contagia mediante las gotitas expulsadas a través de la tos. Es una enfermedad muy contagiosa, y el período de incubación se extiende desde 7 a 14 días. Los síntomas pasan por tres etapas:

          – Una o dos primeras semanas: estado catarral  lagrimeo, tos leve, estornudos y fiebre.
– De la segunda a la cuarta semana: tos espasmódica, pudiendo aparecer puntos en la piel, enrojecimiento facial, cianosis, y vómito tras la tos. La tos se produce de forma brusca.
– Convalecencia: dos semanas, en la que van disminuyendo los síntomas aunque la tos puede persistir durante varios meses. Requiere de vacuna específica.

  • Escarlatina. Enfermedad que aparece preferentemente en la infancia, producida por una bacteria (Estreptococo Betahemolítico). El comienzo es brusco, y presenta una sintomatología inicialmente similar a la amigdalitis, con dolor de garganta, fiebre, pérdida de apetito, vómitos y, en ocasiones, dolor de estómago. El exantema suele brotar al final del primer día o al comienzo del segundo. Empieza por el tronco y cuello, como manchitas muy pequeñas en forma de salpicaduras, que al poco presentan un rojo intenso. La lengua presenta un color rojo muy pronunciado e inflamación acusada en las papilas, siendo característico de la escarlatina.

  • Difteria. Afecta principalmente a los niños de entre 2 y 6 años. Está producida por un bacilo diftérico y se transmite mediante las gotitas que expulsan al toser los enfermos o los portadores sanos. La incubación suele ser de dos a cinco días, tras lo que se inicia un malestar general, vómitos y con frecuencia dolores de vientre. La mucosa faríngea y las amígdalas se recubren de una membrana blancogrisacia o blancoverdosa, llegando incluso a revestir el velo del paladar. En los casos graves y malignos las membranas invaden la fosas nasales, laringe y tráquea de modo muy peligroso.

  • Meningitis. Consiste en la inflamación de las meninges y se puede producir por virus o por bacterias. Es más frecuente en primavera e invierno, en personas del sexo masculino que del femenino y, con mayor incidencia en edades infantiles tempranas (entre los 2 meses y los 2 años). Se transmite por contagio directo a través de las secreciones de nariz y garganta, y tiene un período dé incubación de entre 3 y 7 días. Los síntomas que primero aparecen están vinculados a las vías respiratorias, y cursan con cefalea, fiebre, irratibilidad, vómitos, contracciones musculares (especialmente rigidez de nuca), convulsiones, confusión y delirio o coma. Siempre que se detecte, hay que avisar a las autoridades sanitarias y tomar medidas preventivas para el resto de los alumnos.

  • Hepatitis A. Constituye un trastorno inflamatorio del hígado. La hepatitis A se da sobre todo en niños y jóvenes. Es provocada por un virus, que se encuentra en las heces y en la orina, principalmente, y el contagio es directo por contacto con las heces y la orina, e indirecto por el agua, los alimentos contaminados o los útiles de aseo. La incubación es de dos a seis semanas, y los síntomas son fiebre, cansancio, agujetas, a veces molestias digestivas e ictericia (color amarillento de la piel y de la conjuntiva del ojo).

Enfermedades del aparato respiratorio.

  • La faringitis es denominada amigdalitis cuando afecta a las amígdalas, masas de tejido linfático con un importante papel en la defensa contra las infecciones debido a su función productora de leucocitos. La amigdalitis puede ser causada por virus (habitualmente antes de los dos años) o por bacterias (a partir de tal edad). Cursa con tos, molestias de garganta y dificultad en la deglución, fiebre y malestar general y, en ocasiones, inflamación de los ganglios del cuello

  • La otitis puede afectar al oído medio o al externo. El oído medio puede infectarse a partir de cualquier vía respiratoria alta, por su conexión a las fosas nasales por la trompa de Eustaquio. La otitis media suele cursar con fiebre, el oído puede supurar y los niños suelen estar irritables. En otros casos, lo que puede presentarse es una inflamación de la piel que recubre el canal del oído externo, que aparece taponado y dolorido.

  • El resfriado común y las gripes se producen por una infección vírica. Al comienzo del catarro los niños suelen tener fiebre e incluso vómitos. Es importante enseñar al niño a sonarse bien y vigilar si se presentan complicaciones debidas a una disminución de las defensas (tos ronca, dolor de oídos y de garganta, secreciones nasales espesas, etc.).

  • La bronquitis constituye una inflamación de las vías respiratorias bajas, que se contagia por el contacto con otras personas que padecen la enfermedad y que es causada por un virus. Como síntomas presenta rinorrea, tos, fiebre y un leve pitido al respirar.

  • La neumonía es una inflación del tejido pulmonar, que cursa con tos y fiebre. En los niños menores de dos años es necesaria la hospitalización.

ENFERMEDADES DIGESTIVAS.

  • La diarrea acompaña a muchas enfermedades infantiles, y puede provocar deshidratación, especialmente cuando va acompañada de vómitos. Es básico, por ello, mantener el equilibrio hídrico del organismo.Diarrea<br /><br /><br />
              (aquí: un niño en el baño) tiene que ser curado<br /><br /><br />
              diversamente según los grupos sanguíneos porque las<br /><br /><br />
              sensibilidades son diversas

  • El estreñimiento, ocasional o crónico, es debido a unos hábitos sanitarios y de alimentación. Hay que vigilar, no sólo la cantidad y periodicidad de la defecación, sino la consistencia de las heces (duras o licuadas).

  • Los pequeños vómitos o regurgitaciones tras la ingesta son frecuentes en los lactantes, y tienen un carácter pasivo y no forzado. A cualquier edad, si son frecuentes hay que determinar la causa: sobrealimentación, alergia o intolerancia a alimentos, gastroenteritis, etc.

  • La gastroenteritis es una enfermedad infecciosa que puede deberse a virus o a bacterias y que cursa con vómitos y diarreas principalmente, ocasionalmente acompañados de fiebre y dolor abdominal.

ALERGIAS

Los alérgenos son sustancias a las que el cuerpo reacciona de modo general o localizado. Se pueden ingerirse, inhalarse o entrar en contacto mediante la piel.
Especialmente frecuentes a estas edades son la fiebre del heno, enfermedad alérgica estacional por inhalación de polen, y las alergias alimentarias de algunos lactantes en relación con las proteínas de la leche de vaca.

ENFERMEDADES POR PARÁSITOS.

  • Parásitos intestinales, como los ascáridos, lombrices intestinales que en gran cantidad pueden llegar a obstruir el intestino, causando síndromes patológicos graves. También están los oxiuros que depositan sus huevos en la cercanía del ano. Se transmiten por la ropa o las uñas.

  • Pediculosis (piojos). Se reproducen por medio de unos huevos llamados liendres, que al adherirse al cabello producen picor. A los 8 días surgen nuevos piojos. Se trasmiten por contacto directo de cabeza a cabeza o por gorros, peines… El piojo ni salta ni vuela.

Por: Marta Villegas Y Beatriz Glez.

 

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