Desde edades tempranas, es muy importante comenzar a sensibilizar hacia la literatura. Por ello, a través de este recurso, se pretende abordar los aspectos básicos para lograr una formación adecuada en el niño sobre la literatura infantil: El cuento, la poesía y el folklore popular (retahílas, nanas, villancicos, trabalenguas, adivinanzas, fábulas…)

Los cuentos poseen por regla general una gran parte de fantasía y de imaginación. Y eso es algo que percibe el niño que lo está oyendo y que poco a poco va desarrollándose dentro de él. Es decir, el niño al oír un cuento infantil se va imaginando la historia, va poniéndose en el lugar de los personajes, va sintiendo sensaciones parecidas a las de los protagonistas,… Por todo ello, los cuentos infantiles benefician el desarrollo de la imaginación del niño, así también como su sentido de la percepción y su sensibilidad.

Los cuentos infantiles poseen una narración clara, pausada pero a la vez fluida y ofrecen una sencilla comprensión. Estas características contribuyen no sólo a mejorar la capacidad de comprensión del niño, sino también a desarrollar su capacidad de comunicación. Además, de aumentar y desarrollar su vocabulario.

Un beneficio evidente del amor por los cuentos en los niños es el desarrollo de un hambre por la lectura. Los niños desearán conocer nuevas historias, nuevos protagonistas y nuevas leyendas. Además, tú también puedes aprovechar esta lectura para decirle al niño que luego sea él el que te cuente el cuento a ti. Así, se desarrollará su sentido expresivo, tanto oral como corporalmente.

Los cuentos son muy conocidos por sus moralejas. De todos los cuentos se puede extraer aspectos útiles y aplicaciones directas para la vida. Por tanto, gracias a los cuentos los niños también pueden aprender valiosos mensajes que podrá llevar a cabo en la vida real.

Y, como no, los cuentos infantiles son beneficiosos para la relajación del niño. Los niños se muestran muy receptivos y muy atentos frente a los cuentos. Se olvidan de los juegos, de los nervios y de todo y se centran sólo en la historia. Están ansiosos por conocer más y llegar al desenlace.

Un libro recomendable debe reunir diversas características como las siguientes:

  • El texto debe ser breve y claro para que el niño no pierda interés en la historia.

  • Una buena historia invita a la participación del niño o a que se identifique con los personajes o las situaciones.

  • Un libro que juegue con el lenguaje, con repeticiones sencillas, rimas, onomatopeyas o palabras sonoras, ayuda a llamar la atención del pequeño.

  • Tanto las ilustraciones, como los materiales o el formato del libro también son importantes a la hora de elegir.

  • Los colores vivos y los contrastes, así como las diferentes técnicas de ilustración (dibujo, fotografía collage…) ayudan a establecer un lazo de comunicación con el niño.

Además, debemos tener en cuenta que existe un tipo de libro para cada ocasión que os podrán asesorar en algunas librerías:

  • Por último, según crece el niño/a, sus capacidades, intereses y necesidades también varían, por lo que las lecturas escogidas tendrán que adaptarse a dichos cambios.Libros blandos, de tela o plástico, o duros de cartón con punta redondeada para ser manipulados por los propios niños.

  • Libros para narrar y enseñar conceptos y valores, como es el caso de los cuentos tradicionales que todos hemos escuchado alguna vez. Este tipo de historias acercan a los pequeños al mundo que les rodea.

  • Libros para jugar con desplegables, piezas móviles, troqueles y sorpresas varias que animan al niño a tomar parte activa en el relato.

Niños de 0 a 3 años

Para un bebé de pocos meses son adecuados los libros blandos, como los de tela, y de dimensiones reducidas para que los pueda coger o chupar sin riesgos. De entrada, nanas y canciones pegadizas para reconocer las partes del cuerpo son recomendables.

De 6 a 12 meses es buen momento para los libros-juguete de materiales resistentes y de fácil manejo en los que el niño pueda advertir objetos o personajes de su entorno.

Entre 1 y 2 años podemos escoger libros en los que la imagen predomine sobre el texto, con ilustraciones de todo tipo.

De 2 a 3 años es el momento en el que el niño comienza a disfrutar de historias secuenciadas. Mientras se las leemos podemos motivarle para que se exprese y dé sus puntos de vista sobre los hechos de la narración.

Niños de 3 a 6 años

Un libro para niños de estas edades debe, ante todo, entretener. Las ilustraciones son fundamentales para captar la atención y facilitar la comprensión de la historia. En cuanto al texto, debe ser breve con un lenguaje sencillo y sonoro, en tanto que el esquema de la trama ha de seguir la secuencia comienzo-sucesos-desenlace.

Se recomiendan:


  • Libros participativos en los que el niño busca un personaje u objeto o repite una frase.

  • Libros informativos sobre colores, contrarios, formas, números, animales…

  • Libros troquelados o desplegables para el juego creativo.

  • Libros con personajes llamativos cuyas personalidades estén diferenciadas (alegre, triste, simpático, tierno, travieso, inteligente…).

  • Libros que traten temas con los que el niño se sienta identificado y le ayuden a superar sus temores (ir al médico, a la escuela, dormir a oscuras, comer verduras…).

  • Libros con formatos y contenidos variados y más complejos para primeros lectores, como adivinanzas, libros de preguntas y respuestas, cuentos populares…

 

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez

http://www.literaturasm.com/Pautas_para_elegir_lecturas_de_0_a_5_anos.html

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