La coeducación es, la educación en común de los sexos , el respeto a la individualidad personal y sexual.

 La coeducación implica:
1. Una práctica educativa recibida por ambos sexos conjuntamente, pero que rebasa este simple marco para educar a los sujetos en la cooperación.
2. El respeto a la individualidad que cada sujeto tiene como tal y como perteneciente a un sexo.

No se puede educar la sexualidad de los niños si previamente no educamos su comportamiento como ser perteneciente a un sexo y con respeto al otro.

El modo de desarrollar estrategias coeducativas:
– Ofrecer todo tipo de juguetes y juegos: coches construcciones, muñecas, …
– Invitar a que investiguen nuevos papeles y nuevas situaciones (no estereotipadas).
– Animándoles a que jueguen tanto al balón, a disfrazarse, a cuidar bebés…
– Poniendo a su alcance distinto tipo de cuentos en los cuales se presenten a niños y niñas en situaciones similares.
– Fomentaremos la participación de niños y niñas en pequeñas tareas domésticas: poner o recoger la mesa, ayudar a barrer la clase, ordenar la sala de juegos…
– Plantear diferentes tipos de juegos propiciando la formación de equipos mixtos.
• Niñas: juegos deportivos, tareas de construcción mecánica.
• Niños: juegos dramáticos y tareas de rutinas cotidianas que                                                      valoren el orden, la limpieza, la no agresividad y el                                                          afecto.
– Motivar a las niñas para que participen en los distintos puestos de los equipos de trabajo.

EL JUEGO.
Debemos procurar que las niñas y niños se involucren en el mismo tipo de juegos.

Como rasgos generales del juego de las niñas: tienden a organizar el juego, sus imitaciones son más realistas, prefieren los rincones domésticos (taller de cocina, etc.), realizan juegos rítmicos y de retahílas verbales, juegos de imitación de acciones y oficios relacionados con el hogar,…

Como aspectos generales del juego de los niños: mueven los juguetes constantemente y entran y salen del juego, juegos competitivos, actitudes de protagonismo, juegos deportivos, de persecución, de fuerza y lucha…

Hay que asegurarse por tanto de que los juegos no estén enfocados a un sólo sexo.
Tendremos que realizar en muchas ocasiones una inversión de papeles para contrarrestar los estereotipos, haciéndolo a través de dramatizaciones y ficciones.

Hay que potenciar los grupos mixtos de niños y niñas para que realicen juegos no estereotipados:
– Ofrecer a niños/as desde el nacimiento una amplia gama de objetos y situaciones en las que puedan desarrollar juegos de todo tipo.
– Facilitar el uso adecuado de todo tipo de juguetes, evitando criterios sexistas.
– Motivar a los niños/as para que jueguen a juegos tradicionalmente considerados como de sexo contrario.
– Intervenir para desbloquear las situaciones de fijación con juegos y juguetes, por ejemplo, en los niños los juegos de fútbol y en las chicas de muñecas.

EL CUENTO.
El cuento comunica una determinada forma de concebir la vida y, en muchos casos, los niños se identifican con los modelos que transmiten. Y, sin embargo, o quizás por ello, el cuento tiene una función importante en la transmisión de estereotipos ligados al sexo. Hay que realizar, por tanto, un buen análisis de los cuentos que vamos a utilizar y con qué fines los utilizamos.
Primero habrá que analizar el protagonismo de cada personaje, su rol. Posteriormente se analizarán las actitudes de cada personaje y relacionarlas con su rol. Una vez identificados los roles de cada personaje y las actividades y valores que se asocian a ellos, el trabajo del adulto consistirá en utilizar una serie de estrategias para transformar el cuento y de estereotipante y discriminador convertirlo en coeducativo.

Algunas de las estrategias son:

Cambiar los roles de los personajes, asociar a los personajes actividades positivas, eliminar las actitudes negativas, estereotipadas en función del sexo, cambiar episodios enteros, realizar preguntas divergentes del tipo ¿qué hubiera pasado si…?, buscar finales distintos, contar el cuento totalmente al revés, involucrar a niños y tañas en la representación de tareas una vez transformado el cuento.

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

Especial cuidado y selección hay que tener en éste ámbito ya que la televisión es un recurso muy utilizado y debemos estar atentos a los contenidos y mensajes que emite.

Pueden analizarse múltiples mensajes sexistas, observando la clara distinción entre los roles masculinos y femeninos que aparecen en los dibujos animados, películas, anuncios, etc. Será necesario facilitar la formación de un espíritu crítico.

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez

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