Después de los 3 años de edad, el niño comienza una etapa de cierta autonomía y autosuficiencia. El colegio y los amigos entran a formar parte de su experiencia diaria y sus capacidades tanto cognitivas, como comunicativas o motoras, empiezan a percibirse como algo más elaboradas y controladas.

JUEGOS QUE LES PERMITAN

Afianzar sus habilidades motrices. Para ayudarle podemos proporcionarle bicicletas, pelotas, juegos de puntería y proponerle juegos de correr, trepar, saltar, bailar, hacer equilibrio, andar de puntillas… 

Estimular el lenguaje, tanto la comprensión como la expresión oral y escrita. Los juegos simbólicos incitan el uso del lenguaje y muchos juegos de mesa ejercitan las capacidades lingüísticas y aumentan el vocabulario. El cuento es el recurso más importante, porque después de contarlo se puede jugar a cambiar el título, definir personajes, poner otro final… que potenciará también la imaginación.

Experimentar con el modelado de materiales. Son muy interesantes los juegos con arcilla, plastilina y otros con distintos tipos de materiales para manipular y modelar, masa de pan, pasta de sal…

Desarrollar la imaginación. La invención de historias, situaciones, objetos, etc, es fundamental en esta etapa. Muchos tipos de juguetes favorecen la imaginación: los de imitación a los adultos, los juegos fantásticos y de héroes, las construcciones, manualidades, cuentos, marionetas, disfraces, etc. 

Consolidar el esquema corporal. Ya conoce muchas partes del cuerpo pero es importante consolidar estos aprendizajes y relacionarlos con el propio cuerpo: nariz para oler, piernas para andar… Pueden ayudar los juegos con muñecos o personajes, algunos juegos de mesa, juegos con los sentidos, movimientos en los que experimente subir, meterse, saltar, reptar…

Estimular la psicomotricidad fina. Para ayudarle a mejorar y precisar los movimientos de sus manos y dedos,

podemos proporcionarle juegos con actividades para abrochar, recortar, ensartar, colorear. Por ejemplo, alguna manualidad con legumbres (garbanzos, lentejas, judías), al realizar un cuadro o collage pegándolos unos junto a otros.

Favorecer la lecto-escritura. Son muy enriquecedores los cuentos, las pizarras, los juegos con letras o dibujos para identificar o asociar, las matrículas de los coches, su nombre, listas de compra, lista de amigos, correspondencia… y todos aquellos juguetes que le acerquen al mundo del lenguaje de forma divertida.  

Experimentar con números y operaciones sencillas. Le ayudaremos a ello proporcionándole juguetes que le ayuden a reconocer los números, aprender a contar, asimilar conceptos relacionados con las cantidades, etc. Su entorno más cercano le ofrece muchas experiencias de este tipo: una calculadora, un calendario, hacer una receta de cocina, pesar alimentos, medir estaturas, las cantidades a la hora de ir a la compra…

Mejorar su orientación temporal. Para mejorarla podemos proporcionarle juegos que le ayuden a comprender las partes del día (de día, de noche, hora de comer, hora de ir al ‘cole’), los días de la semana, conceptos como antes-después, temprano-tarde, ahora-luego, etc. Un calendario con palabras e imágenes le ayudarán a estructurarlo.

Fomentar su capacidad de socialización. A partir de los 3 años ya es capaz de compartir sus juegos con otros y de respetar unas normas. Los juegos compartidos y de reglas le permitirán mejorar sus relaciones sociales y asumir ciertas limitaciones en su comportamiento. Puede ser cualquier juego tradicional, el escondite, el pañuelo, la escoba, las sillas…

Adquirir algunos hábitos. Adquirir hábitos de higiene, alimentación, responsabilidades domésticas, le ayudará a ser cada vez más autónomo. Ha de habituarse a lavarse los dientes y las manos, vestirse y comer solo, recoger y cuidar sus cosas y obedecer a los adultos. Muchos juegos de mesa o simbólicos pueden ayudarle a asumir estas responsabilidades de manera natural y divertida. 

Satisfacer su enorme curiosidad por las cosas. En estas edades pregunta mucho y necesita aprender la forma adecuada de hacer las cosas. Debemos responder a sus preguntas de manera clara, específica y real, sin inventarnos historias ni intentando esconder la realidad, pero sin dar más información que la que nos pide. 

EL JUEGO PRINCIPAL: EL SIMBÓLICO

A partir de los 3 años ha de superar una etapa de egocentrismo y, aunque todavía no puede ponerse en el lugar del otro, es importante proponerle actividades que le permitan ir comprendiendo este concepto. Los juegos de imitación y roles son fundamentales en este proceso. La invención y reproducción de historias, situaciones o roles es fundamental en esta etapa. Les permite anticipar las consecuencias de determinadas acciones, escenificar situaciones fantásticas o de su vida cotidiana, ejercitar su imaginación, aprender a ponerse en el lugar del otro…

La simbolización permite al niño poner en práctica sus vivencias cotidianas, lo que le facilita asimilar aprendizajes y mensajes adultos que, cuando se los explicamos, les suelen resultar complejos o confusos. De este modo, jugando a ser médicos terminan de entender por qué es necesario tomar un jarabe, para qué sirven las camillas o que a veces hay que poner vacunas. Jugando con un supermercado, comprenden que hay que ordenar las cosas que tienes a la venta, que hay muchos tipos de productos, o que para poder comprar hace falta dinero.

Los juegos simbólicos siempre ejercitan el lenguaje. Prácticamente durante todo el tiempo que un niño está jugando con juegos que imitan el mundo de los mayores, está verbalizando su historia a través de un lenguaje espontáneo que cada vez se torna más preciso y elaborado. Así mientras juegan, y sin que ellos ni nosotros nos demos cuenta, perfeccionan su expresión verbal.

El juego simbólico es una excelente plataforma para comunicarse con los niños. En estas edades pregunta mucho y necesita aprender la forma adecuada de hacer muchas cosas. Este tipo de juegos le ayudan a representar y simbolizar la gran cantidad de cosas que ha de aprender cada día.

Imitando a los adultos favorecen su socialización pues le ayudan a conocer mejor el entorno y los roles sociales, a saber lo que está bien o mal, conocer las profesiones… Además, con frecuencia en los juegos simbólicos participan varios niños simultáneamente y ello les obliga a escucharse, negociar, resolver conflictos, buscar soluciones a los problemas, entender las necesidades de los demás, etc.

CÓMO PUEDO AYUDARLE PARA QUE APRENDA A PONERSE EN LUGAR DE OTRO

  • • Juega con él a “ser quién no se es”. Ahora tú eres la mamá y yo la hija

  • • Invítale a escenificar roles de personajes, a hacer teatros, conciertos y a mostrarse ante un auditorio

  • • Disfrázate con él e invítale a disfrazarse, ello le permitirá imaginar que puede “ser diferentes personajes”, flexibilizando así sus esquemas de pensamiento

  • • Cuéntale historias de otros niños, de cuando tú eras pequeño, de animales, de él cuando era pequeño, de personas con distintas profesiones, etc.

  • • Juega con él a inventar historias o aventuras. Le encantará que le cuentes cuentos en los que él sea el protagonista

  • • Siéntate en el suelo con él y deja que sea él quién dirija el juego. Si le escuchas y observas con atención mientras inventáis historias con juguetes o personajes sabrás enseguida lo que le preocupa, lo que le emociona, lo que acaba de aprender o lo que más le divierte

  • • Proporciónale juegos que faciliten reproducir acciones de su entorno más cercano. Por ejemplo, si su papá es agricultor, le encantará jugar con tractores o si ha estado enfermo recientemente, le gustará tener un juego de médicos

  • • Facilita que juegue con otros niños, que invente aventuras con otros, que aprenda a escuchar, a negociar, a saber qué piensan los demás…

JUGUETES QUE ESTIMULAN LA SIMBOLIZACIÓN

  • • Muñecos y todo tipo de accesorios para su cuidado: peines, cunas, armarios, biberones, ropa…

  • • Todo tipo de juguetes que reproduzcan aparatos que utilizamos los mayores: lavadoras, teléfonos móviles, ordenadores, objetos de aseo, etc.

  • • Juguetes que reproduzcan profesiones: bomberos, policías, conductores, médicos, mecánicos, vendedores…

  • • Juguetes que simulen actividades cotidianas del entorno familiar: cuidar bebés, cocinar, limpiar, ir a comprar, fregar los platos, asearse, etc.

  • • Juguetes que reproduzcan el contexto escolar: colegios, pizarras, personajes…

  • • Disfraces de profesiones, personajes fantásticos…

  • • Peluches que simulen animales, personajes queridos…

  • • Juegos con personajes que faciliten la invención de historias y aventuras

  • • Casitas

  • • Vehículos, gasolineras, pistas de coches, parkings…

  • • Juegos de pintar, colorear, modelar, inventar personajes

  • • Estructuras con personajes: casitas, castillos, trenes, circos, zoos, etc.

  • • Juegos de ordenador con personajes, historias o situaciones

  • • Juguetes musicales, micrófonos

  • • Juegos de escenificación, teatros, marionetas…

http://www.guiadeljuguete.com/2010/articulos/02-de-3-a-6-anos.php

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