El juego dramático basa su estructura en la forma espontánea individual o colectiva que tiene el niño de jugar, cuando en su juego coordina todas las formas expresivas: lingüística, corporal, plástica y rítmico-musical. La conjunción de todas esas formas expresivas se da a través de una historia que se desarrolla con un planteamiento, un nudo y un desenlace.

El juego dramático es uno de los medios más valiosos para la intervención pedagógica y para el desarrollo de la expresión corporal.

Dramatización no es lo mismo que escenificación. Mientras que la dramatización crea una estructura dramática en la que no faltan nunca los elementos fundamentales del drama: personajes, conflicto, espacio, tiempo, argumento y tema, la escenificación prescinde a menudo de algunos elementos dramáticos fundamentales, en especial del conflicto.

De hecho algunas canciones y juegos son escenificables (representables) y no son acciones dramáticas propiamente dichas. Sin embargo, el juego escénico constituye una primera aproximación a la representación dramática.
El juego dramático tiene sus inicios en el juego simbólico realizado libre y espontáneamente sin necesidad de la intervención del adulto, para pasar después a estar regido por unas reglas y con el consenso de todos los que participen.

A partir de los 5 años aproximadamente los niños empezarán con juegos donde las reglas sean lo más elementales posibles, ya que para ellos las reglas no son acuerdos entre los jugadores que se pueden variar, sino leyes a cumplir y no conciben otra forma en que el juego pueda ser jugado, ni de que se alteren dichas reglas.

El grupo de niños coordinados por el adulto, inventan e improvisan a partir de temas y personajes elegidos por ellos mismos, y donde todos juegan simultáneamente. Este es ya un juego creado, además, aparecen las reglas, con lo cual el grupo tiene que tener una mínima organización.

Características del juego dramático.

  • Está basado en una acción compuesta por le propio sujeto, lo que le posibilita una relación inmediata con su experiencia personal.

  • Está basado ante todo en el juego, y como tal presenta todas las características de éste, lo que le confiere una gran potencialidad educativa.

  • Las acciones no tienen consecuencia alguna fuera del juego, lo que provoca en los individuos un sentimiento de seguridad propicio para ensayar múltiples propuestas.

  • Une muchas otras formas de expresión: corporal, lingüística, plástica y musical…

  • El juego dramático desarrolla la creatividad, la comunicación y la expresión en todas sus manifestaciones.

  • Las conquistas del niño a través del juego dramático, se sintetizan en:

  • Es consciente de sus emociones y desea expresarlas para hacérselas entender a sus amigos.

  • Adecua las posibilidades de su cuerpo para expresarse, representar, moverse.

  • Observa y comprende detalles significativos de una situación y los integra para reproducirlo de forma expresiva.

  • Ordena su pensamiento para dar lugar a una historia coherente.

  • En la distribución de roles y partes acepta hacer de malo.

  • Expresa juicios críticas sobre las interpretaciones de los compañeros.

  • Realiza gestos precisos, incluso con una sola mano, para hacer sombras chinescas, para mover una marioneta, para hacer juegos con los dedos.

  • Es capaz de seguir las reglas del grupo.

  • Valora, juzga las acciones de un juego en relación con los efectos obtenidos.

Por: Marta Villegas Y Beatriz Glez.

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