Después de contar un cuento son múltiples las actividades que podemos realizar, siempre se debe hablar del cuento que se acaba de relatar, comentarlo con los niños para que se dé un proceso de “interiorización” del mismo y asegurar una comprensión más objetiva de la realidad.

El abanico de posibilidades que ofrecen los cuentos para niños es muy amplio y las podríamos agrupar en:
1. Escuchar
2. Comentar
3. Ilustrar
4. Dramatizar
5. Crear sobre ellos

Actividades de expresión y comprensión oral.

  • Hallar un título diferente al que eligió el autor.

  • Cambiar el final del cuento.

  • Elegir entre dos finales diferentes.

  • Describir como son los personajes.

  • Una vez contado el cuento se vuelve a repetir la narración destacando frases que pueden ser falsas o verdaderas para que los niños las descubran.

Desarrollo del lenguaje oral a partir de un diálogo sobre el cuento.

  • Analizar el vocabulario que aparece

  • Partes del objeto que tratamos (nombres de esas partes).

  • Material del que está hecho: colores, formas,…

  • Fonética: sonidos más difíciles de pronunciar.

  • Comprensión de los sucesos decisivos del cuento

  • Descubrir personajes y paisajes del cuento

  • Distinguir las acciones que llevan a cabo los personajes.

  • Secuenciar las acciones ordenadamente.

  • Experimentar con modulaciones de voz diferente para cada personaje.

  • Comparaciones cualitativas de los personajes.

  • Inventar otro cuento con el personaje central.

  • Contar cuentos al revés: los personajes buenos se convierten en malos,…

Actividades de psicomotricidad.

  • Dramatización de determinados personajes.

  • Dramatización completa de todo el cuento.

  • Realizar órdenes espaciales que nos da un personaje del cuento.

Actividades de lógica−matemática.

  • Secuenciar el material, el espacio, la medida, el principio y el fin, el número.

  • Sirviéndose de dibujos relativos al cuento, ordenar las acciones por orden de aparición.

  • Reconstruir las acciones a partir de un momento dado, hacia el principio y hacia el final.

  • Dar falsas pistas sobre el espacio y el tiempo en el que se desarrolla la acción.

Actividades de expresión corporal y plástica.

  • Ilustrar un cuento: Dibujándolo, realizando un mural con las diferentes escenas.

  • Diseñar otra cubierta de la que el cuento lleve.

  • Dramatización del cuento que puede comenzar con expresión mímica.

  • Dibujar los personajes y elementos del decorado.

  • Realizar un montaje audiovisual participando en la realización de diapositivas y en la grabación del cuento.

  • Realizar marionetas sobre el cuento.

  • Modelar los personajes con plastilina o barro,…

Ilustrar un cuento.
Normalmente los niños más pequeños dibujan el personaje que más les ha llamado la atención.
Más adelante dibujan una escena importante o varias a la vez, dando así su interpretación del cuento. Con los niños a partir de cinco años se puede ilustrar el cuento entre todos, dibujando las distintas escenas y haciendo un mural con todos los dibujos. Para ello se puede dividir el cuento en tantas escenas como niño haya o indicar a cada grupo qué escena debe dibujar. Una vez que estén hechos todos los dibujos se ordenarán en el mural y se puede poner un texto breve que acompañe cada viñeta.

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez.

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