DESPUÉS DE TODO EL DÍA TRABAJANDO, RECOGES A TUS HIJOS, LOS LLEVAS A CASA Y TIENES QUE RECOGER, COCINAR, BAÑARLES… LES PONES DELANTE DEL TELEVISOR Y… UFFF!!! POR FIN PUEDO ESTAR UN RATO TRANQUILO!!

La televisión la usamos muchas veces para tener a los niños sentados, controlados, sin que estén por ahí, porque eso es lo que nos deja realmente tranquilos. Pero… es tan peligroso que estén por casa sin atención ni vigilancia que delante de la televisión. Pero claro, si se pillan un dedo o se cortan es algo físico que vemos, pero si ven imágenes agresivas o sexistas en la televisión es un daño psíquico, que no vemos.

El tiempo que tu hijo pasa frente al televisor es tiempo que le resta a otras actividades importantes como la lectura, el trabajo escolar, el juego, la interacción con la familia y el desarrollo social.

Los niños también pueden aprender cosas en la televisión: unas pueden ser educativas y otras inapropiadas o incorrectas. En la mayoría de las ocasiones, los niños no saben diferenciar entre los contenidos que les vienen bien y los que no, del mismo modo que su ingenuidad hace que tengan dificultades para distinguir entre la ficción presentada en la televisión y la realidad.

Cuando los niños están viendo un programa de televisión, están también bajo la influencia de numerosos anuncios comerciales, algunos de los cuales son de bebidas alcohólicas, comidas de preparación rápida y juguetes.

 

LOS RIESGOS

– Sacar malas notas en la escuela. Sucede al dedicar más tiempo a la televisión que a los deberes y al estudio.

– Leer menos libros. Demasiada televisión resta tiempo a la lectura.
– Hacer menos ejercicio físico. La televisión supone un grave peligro de sedentarismo para los niños.
– Tener problemas de sobrepeso. El sedentarismo unido a un mayor consumo desnaks y productos calóricos durante el tiempo que pasan sentados delante de la televisión puede aumentar su riesgo de obesidad.
– Convertirse en niños pasivos. La celeridad con la que pasan las secuencias de las imágenes en televisión puede hacer perder a los niños por otros juegos tradicionales, que para ellos, se convierten en lentos, aburridos y sin interés.

– Perder las relaciones sociales. La televisión, normalmente, se ve solo, pero aunque esté otro niño al lado, no estableces comunicación a penas. Los juegos con los demás niños afianzan los lazos sociales y desarrollan estrategias para poder enfrentarse a los conflictos relacionales.
– Entender parcialmente lo visto. La violencia, la sexualidad, los estereotipos de raza y de género, y el abuso de drogas y alcohol son temas comunes en los programas de televisión. Los niños son impresionables y pueden asumir que lo que ellos ven en televisión es lo normal, seguro y aceptable. Por consecuencia, la televisión también expone a los niños a tipos de comportamiento y actitudes que pueden ser abrumadores y difíciles de comprender.

 

La publicidad 

 

Los niños son los grandes explotados por la publicidad en la televisión. Los fabricantes de juguetes ganan millones cada año por lanzar al mercado sus productos para niños. Además, la publicidad televisiva proyecta estereotipos relacionados a aspectos raciales, sociales, culturales, sexuales, así como también hábitos alimentarios.

Según estudios norteamericanos, se emiten una media de 23 publicidades por hora, que sugieren cereales, galletas, comidas rápidas, refrescos y golosinas. Ese excesivo número de anuncios comerciales que sugieren alimentos está relacionado con la obesidad infantil. Por otra parte, la exagerada representación de imágenes corporales perfectas puede contribuir al problema de la anorexia nerviosa, sobre todo, en adolescentes, debido a la ansiedad que provoca. 

Más de la mitad de la publicidad contiene información errónea, engañosa o ambas, pero que los niños creen como verdadera. 

 

¿Qué hacer? Consejos


Te daremos algunos consejos e ideas para que uses la televisión pero con control:

  • Tiempo de televisión. Pacta con tu hijo (si es mayor) el tiempo dedicado a ver televisión y los momentos del día, y si es pequeño déjale claro después de qué rutina puede verla. No es recomendable antes de los 3 años.

  • Mal uso: para calmarles o distraerles. No ver cuando se come, es un buen momento para charlar de lo que ha ocurrido en el día. 

  • Compañía. No se te puede olvidar acompañar al niño en todo momento que vea la televisión, para explicarle y aclararle dudas que le surjan, para poder hacerle ver la diferencia entre lo real y lo ficticio…

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez

  • Evitar: películas nocivas para su desarrollo, de comportamientos  ntisociales o malos hábitos. Ahora suelen jugar a juegos de imitación.

  • Los programas: deberán tener un repertorio de lenguaje que conozca el niño, referencia de un mundo conocido y que lo motive, y las secuencias más o menos de un mundo real.

  • Ventajas de la televisión. No es del todo nociva, por ejemplo, puede acercar personas, lugares y acontecimientos que de otra manera podría ser imposible de observas, como los documentales de naturaleza. También se puede hacer uso de la grabación para verlo en otro momento más oportuno.

  • Actividades. Se puede jugar con el niño a hacer grabaciones con una cámara de vídeo, ser periodista o presentador de televisión con una caja de cartón.

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez

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