ORGANIZACIÓN MORFOSINTÁCTICA

El aprendizaje de la morfo-sintaxis pone quizá más en juego que otras facetas la inteligencia del niño, ya que supone la puesta en relación de elementos distintos, con una organización exigente, una actividad cognitiva autónoma, independiente y personal.

Sin embargo, la instalación de las estructuras sintácticas del lenguaje precede a la adquisición de una morfología correcta, de un vocabulario abundante, de una pronunciación perfecta; incluso, afirma LENTIN, si el funcionamiento de las estructuras sintácticas básicas no arranca en su momento, el lenguaje quedará estancado en yuxtaposiciones y escasas subordinaciones.

Podrá progresar el niño en su pronunciación, en la variedad de su léxico, pero las estructuras lingüísticas difícilmente se complicarán.

En cambio, si se produce en su momento, los progresos serán rápidos y ello es importante porque el sistema perfeccionado permite la intuición del lenguaje: facultad de distinguir lo correcto de lo incorrecto, sin que haya reflexión gramatical consciente sobre le lengua.

Para cada ejemplo de frase podemos proponer todas las formas posibles:

  • enunciativa, 
  • interrogativa,
  • imperativa,
  • exclamativa,
  • en su variedad afirmativa y negativa respectivamente, 
  • cambiando de lugar el sujeto, el verbo y el objeto, si es posible adicionándole nuevos términos.

Para la organización morfosintáctica, pueden proponerse juegos como:

  • Juegos de asociación gramatical.
  • Juegos de construcción de frases.
  • Juegos de empleo de nexos.
  • Juego de definiciones.
  • Juegos de secuenciación.
  • Narración y repetición de cuentos.

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez.

Anuncios