Debemos utilizar técnicas de comunicación diferentes, haciendo hincapié en aquellas que son básicas: narración descripción y diálogo, para incorporar más tarde la argumentación.
Ahora bien; narrar, describir y dialogar constituyen técnicas instrumentales básicas tanto en el aspecto expresivo como comprensivo; también habrá que apelar a recursos que tienden a mejorar aspectos específicos del lenguaje como la pronunciación, el ritmo y articulación de determinados consonantes.

Hay que destacar una serie de estrategias que organizadas lúdicamente facilitan diversos ámbitos que componen el proceso de adquisición y desarrollo del lenguaje oral, especialmente en los aspectos relacionados con:

  • Organización fonética

  • Semántica

  • Morfosintáctica.

ORGANIZACIÓN FONÉTICA Y FONOLÓGICA


Para que un niño sea capaz de adaptar progresivamente su propia fonética a la fonética correcta de su lengua, necesita:

  • Una buena atención y discriminación auditiva general y fonética.

  •  Una buena motricidad buco-facial general y una buena motricidad aplicada a los movimientos articulatorios durante la expresión verbal.

  •  Una motivación suficiente para hablar bien y superarse.

  • Ejercitación de los músculos faciales, con especial atención a los bucales, para obtener una mejor calidad en la producción del sonido: tocamos con nuestra lengua la punta de la nariz, hacemos con ella un recorrido alrededor de los labios, por cada uno de nuestros dientes, por el paladar…, etc.

  • Audición de sonidos o ruidos familiares, tales como objetos de la casa, de la calle o de la escuela y su identificación, así como de sonidos producidos por distintos animales con diferentes estados de ánimo, onomatopeyas o formas de comunicación del tipo: buenos días, ¡bravo!, ¡atención!, por aquí, etc.

  • Descubrir vocablos que comiencen por un sonido determinado.

  • Juegos de entonación distinta para una sola frase: enunciativa, interrogativa, exclamativa, etc., utilizando diferentes modulaciones de voz: grave, aguda, con voz baja, con intencionalidad de cuchicheo, de algo secreto, o de consternación, de alegría…

  • Producir rimas o reproducirlas para cualquier cosa, propiciando frecuentes modificaciones, de tipo “recoger y ordenar/cada cosa en su lugar/que vamos a merendar”, etc.

  • Inventar y memorizar palabras o rimas, sustentadas únicamente por su sonoridad.

  •  Jugar con retahílas y trabalenguas provenientes de la tradición popular.

Respecto a la organización fonética, pueden programarse juegos dirigidos tanto para el desarrollo de los hábitos fonéticos como para el dominio del sistema fonológico y articulatorio, tales como:

  •  Juegos de atención y discriminación de sonidos, tanto naturales como fonéticos.

  •  Juegos de motricidad buco-facial (silbar, soplar…)

  • Juegos de estructuración temporal, a través de secuencias y ritmos.

  • Juegos de imitación de sonidos (onomatopeyas, oposiciones fonéticas…)

  • Juegos de agilidad articulatoria y tonal, como trabalenguas, poesías, retahílas.

  • Juegos de reconocimiento silábico y fonético.

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez.

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