En muchas Escuelas o Colegios hay un espacio para realizar un huerto, o quizá no lo hay pero lo podéis diseñar. Descubre cómo hacerlo, dónde, qué actividades se pueden realizar allí y cómo organizarlo.

El huerto escolar es un excelente recurso para convertir el centro educativo en lugares que posibilitan a un alumnado urbano, múltiples experiencias acerca de su entorno natural y rural, entender las relaciones y dependencias que tenemos con él, y poner en práctica actitudes y hábitos de cuidado y responsabilidad medioambiental.

Este proyecto engloba tanto al maestro, como a familias, cooperativas alimentarias, personal no docente…

ORGANIZACIÓN

Si en vuestro centro no hay un espacio para el huerto, tenéis diferentes opciones: en maceteros, en la fachada, en mesas, en bancales… Pensad y configurad el espacio como mejor os guste para dar cabida a todas las plantas.

El huerto podría distribuirse en 3 zonas:

  • El semillero, en una zona cerrada, ya sea un invernadero o dentro de las aulas.

  • El suelo, donde están las hortalizas.

  • Los árboles frutales.

Entre los materiales, tendríamos:

  • Un carro de herramientas, donde poner todos los utensilios colocados y limpios, además de una hoja plastificada con las actividades de la semana y el calendario de plantación.

  • El riego con el programador

  • El almacenamiento para el compost, espacio donde echar residuos vegetales que mantenga la humedad y esté aireado. Por ejemplo, unos palés formando una caja.

  • El espantapájaros

El tiempo que le dedicaríamos al huerto sería de una vez a la semana cada aula, se puede ir al huerto en dos grupos. Hacer siempre grupos pequeños facilita la libertad, la comunicación y el aprendizaje. También se pueden hacer tareas dentro del aula.

PROPUESTAS

El grupo se dividirá en dos, uno realizará las actividades comunes y otros actividades específicas de su zona de huerto.

  • Actividades comunes: Delimitación de espacios con piedras, casa de pájaros, limpieza, recogida, orden de material, riego, acolchamiento con hojas de pino, realización del espantapájaros, plantar un árbol.

  • Actividades específicas: Plantación en huerto, recolección, obsevación del crecimiento.

  • Actividades en aula: Semilleros, realización e interpretación del calendario del huerto con los grupos, conocimiento de las herramientas mediante imágenes, observar hortalizas de casa y semillas.

La participación de las familias aquí es clave. Un grupo de padres puede ayudar en el huerto cuando se le necesite, aportar ideas, mantenerlo en buen estado o alguna ayuda técnica.

El huerto capta el interés de los niños por su entorno natural y por la alimentación, dentro de un entorno urbano donde no conocen la procedencia de los alimentos.

Por: Marta Villegas y Beatriz Glez

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